shopify analytics


                                   
E-Mail: monitorguaymas@prodigy.net.mx         Color   

La Reforma Educativa o cómo eliminar derechos laborales combinando verdades con mentiras



Tomado de Monitor Guaymas
Hammandy García Jiménez

Guaymas, Sonora, a 25 de julio de 2016.- Hay que iniciar por decir que las modificaciones que los poderes ejecutivo y legislativo hicieron al artículo 3º constitucional y a la Ley del Servicio Profesional Docente no crearon una reforma educativa sino laboral, ya que sus efectos sirvieron para determinar la permanencia del maestro en su trabajo y su salario, pero no para mejorar la educación de los alumnos. Entonces, ¿por qué la llamaron educativa? Eso sigue siendo un misterio pues a penas, a casi tres años de ser “puesta en marcha”, la SEP presentó su nuevo modelo educativo.

El artículo 3º constitucional dice que la educación que el Estado imparta será gratuita, pero, ¿eso es cierto? ¿Los padres de familia no pagan por la educación que reciben sus hijos en las escuelas públicas? En el estado de Sonora existen preparatorias públicas que cobran cuotas “voluntarias” de alrededor de dos mil pesos, pero no sólo las preparatorias cobran cuotas, todas las escuelas públicas cobran cuotas “voluntarias” debido a que el gobierno no envía los recursos suficientes para solventar los gastos de las escuelas, la educación que imparte el estado no es gratuita. A partir de esta reflexión hay que entender que si algo aparece en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos debemos cuestionarlo y ponerlo en duda porque puede no coincidir con la realidad.

El secretario de Educación y otras autoridades educativas han mencionado que los maestros que se oponen a la Reforma Educativa son personas que quieren mantener sus privilegios, como poder heredar su plaza o seguir disfrutando del poder que su sindicato tiene para vender plazas y malversar recursos públicos. Hasta hace pocos días antes de la redacción de este escrito, el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) había dado su apoyo total a la Reforma Educativa, repentinamente ha dado algunas muestras de inconformidad más obligado por las circunstancias que por una solidaridad auténtica con el magisterio. Es correcto decir que el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), antes al mando de Elba Esther Gordillo y ahora a cargo de Juan Díaz de la Torre, persona de toda la confianza de la exlideresa del SNTE, a quien hizo secretario general del Partido Nueva Alianza, partido fundando por ella, y a quien nombró secretario general del sindicato, ha sido señalado de vender plazas y malversar recursos, tan es así que hoy su exlideresa se encuentra en la cárcel aunque su hombre de confianza no; sin embargo el SNTE no defiende con honestidad a los maestros que se oponen a la Reforma Educativa, al menos esa es la opinión de los maestros que han sido cesados por negarse a presentar la evaluación y que nunca fueron defendidos por su sindicato, para ellos el SNTE apoya al gobierno federal en esta cruzada contra la disidencia magisterial, el SNTE que ha sido señalado de cometer actos corruptos tiene el respaldo de la autoridad y ambos colaboran para que la Reforma Educativa se implemente. Dentro del magisterio existe un grupo de maestros que se designan para atender la defensa de los derechos laborales de los trabajadores de la educación, a esta clase de maestros que no dan clase, se les conoce como comisionados sindicales. Estos maestros son gente bien reconocida por orientar su oficio a funciones políticas, de ahí han salido diputados locales, diputados federales y senadores; son maestros que se dice cobran como maestros, pero no trabajan como maestros. Una vez dicho esto hay que saber que la Reforma Educativa crea dos nuevos cargos: el subdirector académico y el subdirector de gestión; éste último tiene la responsabilidad de implementar los Programas de Gestión Escolar (acuerdo secretarial 717), es decir, de “administrar los recursos que la escuela reciba y propiciar la participación de alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director, en la resolución de los retos que cada escuela enfrente”. Este cargo será ocupado por los comisionados sindicales, así que si alguien piensa que la Reforma Educativa ayuda a eliminar la corrupción que existe en el magisterio se equivoca, de hecho la fomenta y la impulsa a través de la alianza entre el gobierno y los líderes del SNTE.

La Reforma Educativa o cómo eliminar derechos laborales combinando verdades con mentiras
Juan Díaz de la Torre (izq.), líder del SNTE y Aurelio Nuño, titular de la SEP.


El gobierno federal dice haber sido muy tolerante con la disidencia magisterial, a la cual no defiende, sin embargo no ha escatimado recursos para defender a un maestro, a Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila y designado por la revista Forbes como uno de los “10 mexicanos más corruptos”, lo cual contrasta con el discurso de estar en contra de la corrupción y en contra de los maestros que se oponen a la Reforma Educativa porque buscan conservar sus privilegios.

Con la enorme cantidad de corrupción que hay en nuestro país, yo no cuestionaría que hoy en día tener un empleo digno donde no tengas que mentir, robar, solapar y corromperte, es un privilegio; esto está en peligro con la Reforma Educativa, pues a través de un examen carente de transparencia (ningún maestro en este país ha podido ver cómo se revisó su examen, los maestros idóneos no saben con certeza por qué son idóneos y los no idóneos tampoco saben con certeza por qué no son idóneos) se condiciona la permanencia en el empleo de los maestros, dejando abierta la puerta a la corrupción y al empleo del examen para someter al maestro a permitir abusos y ser cómplice de corruptelas a cambio de permanecer en el empleo. Ya están apareciendo instituciones privadas que cobran por preparar a los maestros para el examen porque tienen información privilegiada del contenido del mismo y la pregunta es: ¿cómo obtuvieron esa información que los maestros no tienen?

¿Es verdad que se van a ir los malos maestros? De acuerdo con el secretario de Educación los comisionados sindicales y aviadores (personas que cobran pero no trabajan) regresarán a las escuelas con los cargos de supervisores, subdirectores académicos, subdirectores de gestión o maestros de apoyo; es decir, los maestros que no trabajan volverán a las escuelas como jefes de los maestros que sí trabajan. Además hay que recordar que el subdirector de gestión es quien administra los recursos de la escuela, incluidas las cuotas “voluntarias” aportadas por los padres de familia, ¿qué creen que pasará cuando estas personas, que según palabras del secretario de Educación son aviadores (personas que cobran pero no trabajan), empiecen a administrar esos recursos? Ya podemos prever la aparición de varios nuevos ricos que empañarán el nombre del magisterio. Esto es la Reforma Educativa, la reforma que premia y protege a los malos maestros.

Recuerdo el caso de la ex directora del CBTIS 40, Magali Arreola, quien fue obligada a abandonar la escuela entre señalamientos de haber cometido actos de corrupción, esta maestra ya tiene una nueva dirección en Hermosillo ganada gracias al examen para maestros; luego entonces los malos maestros no se van, esos se quedan.

Ahora también viene a mi memoria el recuerdo de cuando era niño y los alumnos participábamos en la cooperativa de la escuela y vendíamos productos a nuestros compañeros durante el recreo, al final del ciclo escolar recibíamos la parte que nos correspondía de las utilidades de la cooperativa escolar, esto ya desapareció; ahora las tiendas escolares se concesionan a particulares quienes ven a los alumnos como clientes, para ellos la escuela es un negocio. Los cambios son necesarios, pero, ¿por qué tenemos que cambiar para empeorar?

Está claro que desde la década de 1980 se inició un proceso privatizador que no ha terminado, estamos cambiando a un modelo de país donde la riqueza que antes era de todos ahora es de unos cuantos, ¿qué sigue?

Hay un derecho que corre un enorme riesgo de perderse: el derecho a la jubilación. Brevemente les diré que la evaluación docente consta de cuatro exámenes contra reloj, que en mi caso tuve que realizar durante 9 horas. Mis preguntas son las siguientes, si se desea saber si un maestro sabe o no: ¿por qué crean una evaluación donde la cantidad de preguntas es tan exagerada que difícilmente se alcanzan a responder todas las preguntas? ¿Por qué no hacer un examen que contenga menos preguntas de modo que puedan responderse todas? ¿Por qué no se puede ver cómo se revisan los exámenes? ¿Por qué los exámenes traen errores ortográficos y de redacción que dificultan la comprensión de lo que se está preguntando? ¿Por qué algunas preguntas de opción múltiple no vienen acompañadas de la respuesta correcta? ¿Por qué hay maestros insatisfechos con el resultado de su examen a los que no se les ha permitido ver cómo se revisó su examen? Muchos maestros piensan que se aplica un examen hecho de mala fe; se han quejado de que se les hacen preguntas de temas que no son de la materia que imparten o que no están contempladas en la bibliografía. Aquí cabe mencionar que modificar la evaluación no cambia nada de fondo, pues una nueva autoridad educativa podría volver a imponer una evaluación antipedagógica mientras la ley se lo permita. Como es natural con el transcurso de los años las personas aprendemos más, sabemos más, sin embargo nuestro cuerpo se va haciendo más lento; esto es preocupante para el maestro que presenta una evaluación del tipo que he mencionado, pues desde ahora se puede prever que conforme el maestro vaya envejeciendo se le dificultará cada vez más dicha evaluación, corriendo un riesgo real de resultar no idóneo durante su vejez y ser despedido sin responsabilidad para el Estado (sin liquidación), como lo marca el artículo 53 de la Ley del Servicio Profesional Docente.

Es difícil comprender cómo los maestros pueden ser no idóneos (“reprobar”) durante 3 evaluaciones continuas, para entenderlo hay que saber que el examen no es sólo sobre la materia que el maestro imparte, también es sobre cómo llenar formatos burocráticos, que pueden cambiar en cualquier momento sin que el maestro llegue a enterarse, y sobre reglamentos, que también pueden cambiar en cualquier momento; esto aunado a la oscuridad con que se revisan los exámenes, hace pensar a muchos maestros que si no repruebas por las buenas te pueden reprobar por las malas, ya que la ley no contempla ninguna defensa para el maestro; no se puede solicitar una segunda revisión del examen.

La Ley Federal del Trabajo obliga a todo ciudadano a liquidar a sus empleados cuando son despedidos, sin embargo la Ley del Servicio Profesional Docente establece que los maestros serán despedidos sin responsabilidad para el Estado, ¿por qué crear una ley así?

Con lo que se ha dicho hasta aquí podemos ver cómo con la Reforma Educativa desaparecen para miles de maestros dos derechos laborales, uno es el de la liquidación y el otro es el de la jubilación, disfrazado a través de un examen muy cuestionable que no te dejan ver cómo fue revisado.

La Reforma Educativa no mejorará la educación.

En varias ocasiones he escuchado decir que la educación de antes era mejor, muchos maestros opinan lo mismo. Por los retos del mundo globalizado, los cambios sociales, los avances tecnológicos y los nuevos descubrimientos científicos sobre el funcionamiento del cerebro, el maestro debe actualizarse; actualizarse está bien, pero esta actualización ha sido hecha con información que no ha mejorado la educación sino que la ha empeorado; por ejemplo, se manejan ideas como que si un alumno recibe una calificación menor a cinco se trauma, con este tipo de argumentos se ha ido deteriorado la educación. Ahora los maestros forman ciudadanos que cada vez saben menos de respeto, esfuerzo y disciplina. Además tenemos un sistema educativo que engaña a los alumnos y a los padres de familia, pues la SEP ha instruido al maestro para que maquille las calificaciones de los alumnos a través de un sistema de calificación que va del 5 al 10 (no del 0 al 10 como antes) y que da al examen un valor poco significativo (por lo general del 30% o menos en algunos casos). Así podemos tener alumnos con un seis en su boleta cuando en el examen obtuvo un 3 o un 2, es decir, pasa aunque no sepa, esa es la instrucción de la SEP; además se están creando alumnos que no estudian, ya que muchos se han dado cuenta de que se puede pasar sin estudiar. Estos vicios del sistema educativo no cambian con la Reforma Educativa. Pareciera que nuestras autoridades quieren destruir la educación pública, pareciera que quieren que fracase este modelo educativo que es producto de la lucha social, un derecho ganado con sangre, y si aún no ha sido así es por los padres de familia que inculcan en sus hijos la importancia de estudiar como medio para hacer frente a los retos de la vida. Sin usted padre de familia y sin los alumnos comprometidos con el estudio la educación pública ya hubiera fracasado.

Para finalizar diré que urge una reforma educativa que corrija todo lo que se ha estado haciendo mal, pero debe ser una reforma que ayude a sus hijos a saber, a pensar, a cuestionar y a hacer una sociedad mejor para todos los mexicanos, no sólo una reforma laboral que se defienda con verdades combinadas con mentiras.



  








Ferreteria El Coca











Decore Guaymas








Taller mecanico Mike